Creo que sí

2021

Creo que sí es un epílogo construído a muchas manos concentradas en los tres puntos remotos (Manizales, Cali y Armenia) pero recepcionando de infinitos lugares producciones de personas de todas las edades, conformando así un enorme leviatán visual y sonoro que se representa en unos pequeños píxeles representando granos de arena, tanto como lo somos ahora los seres humanos en los entornos digitales, sumidos en infinitos espacios evanescentes que curiosamente se vuelven minuto a minuto más pesados.  Como para el bisonte, el laberinto era un artefacto mágico, las pantallas en la obra son ventanas a realidades e historias de vida que hasta el momento permanecían anónimas, pero que con cada segundo se pierden en la vastedad de la información. Cuando los avatares ingresan en la  sala se encuentran con un espacio aparentemente vacío, porque requiere de cercanía, de esfuerzo, de implicación para ver eso que aparentemente no está ahí, pero que tiene mucho por narrar.

En cada micro ventana hay un universo, el de una persona, su familia, sus vivencias, sus temores, sus anhelos, sus experiencias y sus resistencias, todo, ignorado constantemente por la velocidad de consumo que vivimos particularmente en los actuales entornos académicos, laborales y de divertimento a través de las pantallas de los dispositivos, un inmenso mar de información con unos pocos milímetros de profundidad. En este entorno virtual encontraremos una gran cantidad de minúsculas pantallas cada una con un sistema multicanal sonoro lo que permite espacializar dentro del recinto las sonoridades individuales, las cuales son recibidas por los visitantes únicamente si se acercan lo suficiente. Los visitantes pueden recorrer el lugar, volar, y principalmente “desconectarse” estando conectados.

Expuesta en:
XX Festival Internacional de la Imagen
Manizales, Colombia

Es por esto que Creo que sí, implica acercarse, detenerse, escuchar, ver, detenerse y fijar la mirada para poder encontrar eso que parece que no, pero está ahí, está hablando, está gritando … Creo que sí.